Continuación de Mejorando el transporte público (Parte I)
Quiero compartirles algo que he estado pensando desde hace tiempo, y es que desde que éste sitio está en línea he aprendido mucho, me he dado cuenta de muchas cosas y me ha causado la cosquilla ésta de cómo es que podemos mejorar la calidad humana en ambas partes de un servicio que la gran mayoría de nosotros usamos a diario: El transporte público.
He pensado en una serie de puntos que, a mi parecer, se han descuidado tanto por la parte que da el servicio como por el usuario. Tomemos conciencia y hagamos que el uso de este servicio sea agradable para todos. ¿Te has puesto en los zapatos de un operador?…
Empecemos:
1- ¡Caballeros… y damas por favor!
Personalmente, considero que todos debemos de brindarle asiento a discapacitados, a mujeres embarazadas y/o con niños y a personas de la tercera edad sin pensarlo.
2- Mantener las unidades limpias y en buen estado.
Estoy de acuerdo en que hay que cuidar el agua, pero he visto unidades donde ni siquiera se puede apreciar el número de ruta que es. Un bañito a los camiones cada semana ó cada 15 días no gasta la carrocería.
Lo que si es necesario a diario es la limpieza interna de la unidad. Si eres un usuario, no tires la basura al piso del camión ni atores la bolsa de papitas doblada entre el asiento y la pared del mismo (si te reíste es porque lo has visto, o lo has hecho ¿no?) ¡Mucho menos tires el bote de refresco por la ventana! Me ha tocado ver eso cuando estoy en una banqueta y de la ventana de un camión se deja caer un envase vació de refresco a la calle… poco me falta para levantar el ese bote para aventarlo hacia la ventana de donde salió.
Si en alguna vez reciben el bote de regreso, ya saben de quien fue.
3- Por favor, ¡Alto total!
Y no me refiero solo a las vias del tren. Es de lo más común que uno tenga que hacerla de personaje de acción para abordar ó para bajar de un camión. A veces es necesario para subir porque no se para en su totalidad cuando le haces la parada y sientes que si no le alcanzas se va y luego hay que esperar al siguiente el cual puede llegar a demorar de 5 hasta 40 minutos en pasar.
Para bajar de la unidad, ¡Por favor espera a que se detenga! Es mucho mejor caminar una o dos cuadras a que ocurra algún accidente por bajar del camión en movimiento. Si de plano no le ves intensión de pararse y el operador parece hacerse el occiso, atraviésate en las barras contadoras para que empiecen a pitar. Veras como casi frena de inmediato y tratará de que bajes lo más rápido para que no siga contando el aparato.
4 – Haz la parada en el lugar correcto.
Se supone que las paradas oficiales están ubicadas a manera que el camión no le estorbe al tráfico vehicular (o por lo menos sea lo menos posible). Me ha tocado ver cuando voy camino al trabajo a gente que le hace la parada al camión en el que voy en una esquina que hasta yo digo -¿Cómo esperas que se pare aquí?- y aún así hacen su coraje, siendo que no es parada oficial ni un lugar adecuado para estacionarse.
5 – ¡No nos dejen con la mano extendida!
Señores operadores, de los distintos y muy variados problemas que tenemos que aguantar al usar el transporte público, el que más coraje da es el que no se paren cuando les solicitamos la parada. A veces desearía poder activar algún tipo de poncha llantas media cuadra más adelante cuando hacen esto… Yo me dedicaría a vender llantas.
6 – ¿Y dónde quedó la cortesía?
Aquí no escribiré nada más que algunas preguntas, ustedes hagan lo demás:
¿Cuándo fue la última vez que le dijiste -¡Buenos (días|tardes|noches)!- al chofer del camión que usas?
¿Cuándo fue la última vez que le dijiste -¡Gracias!- al chofer del camión que usas?
No es común, pero, ¿Cuando hacen bien su trabajo, les das las gracias al bajar? ¿Alguna vez le has dejado propina?
A ver, ¿qué opinan?

tər/] (CazaCamiones) es una persona que fotografía una unidad de una ruta de transporte urbano para luego subirla a 